El Cine de Italia

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Un chileno se encuentra con un italiano y le pregunta: “¿y tú, de dónde erís?”, a lo que el italiano, que ya lleva un tiempo adaptando su oído a estas sonoridades (mientras enamora a cuanta chilena se le cruza enfrente), le contesta: “de Italia“. El chileno, que no tiene mucho más que decir, pero que justo le tocó sentarse al lado del forastero y no quiere hacer que se sienta incómodo o rechazado (sobre todo si es medio rubio), trata de avivarle la cueca poniendo un tema de conversación que lo incluya: Italia. ¿Pero qué sabe un chileno de Italia? Bueno, nuestro chileno sabe lo suficiente para rellenar un par de renglones de sustantivos. “Ah, Itaaaaalia...”, dice el chileno, y a continuación se larga a hacer una lista lo más acabada posible de todo lo que sabe o cree saber sobre Italia:Italia 90; Mussolini; Spaghetti; la Cicciolina; Franco De Vita; la pastaiola; Sergio Leone; el Inter; Berlusconi; Pasolini; Fellini; Linguini; la Cicciolina; la Lazio; la torre de Pizza; Marcello Mastroianni; Eros Ramazzotti; Laura Pausini; Sofía Loren; la Cicciolina; Gina Lollobrigida (o Monica Bellucci)…”.

Esta es la insoportable pero cariñosa forma con que el chileno recibe al amigo cuando es forastero, cuando es de Italia. Lo que quiero hacer notar es que en estas listas de ignorancia sobre lo italiano, siempre habrá al menos un par de referencias al cine. En gran medida, el chileno (y supongo que el peruano, el argentino, el mexicano, etc.) sabe algo (o mucho) de Italia gracias al cine.

Dentro de la historia del cine, Italia fue un referente sin parangón, con cineastas, actores y películas de una importancia central. Actualmente, sin embargo, el cine italiano reviste poquísimo interés: un cine principalmente abocado al retrato archimanido de las relaciones de pareja, con mayor o menor fortuna, pero carente de propuestas sólidas, deslumbrantes u originales (al menos, tan sólidas, deslumbrantes u originales como las que se esperan de un cine con esa tradición). Un cine superficial, palomitero a su manera y gritón. Por ahí hace un tiempo lo mencionó Tarantino: el cine italiano actual es deprimente.

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Difícilmente volverá a haber un grupo de cineastas tan personales y fundamentales como los que hicieron suyas las décadas del 50, 60 y 70, con Antonioni, Fellini, De Sica, Scola y Visconti a la cabeza. Tampoco se espera eso, pero la imagen del cine italiano actual es difícil de empeorar. Lo más notable de los últimos años parece haber sido esos balbuceos de cinematografía que exportó Roberto Benigni hacia California. El nombre de Bertolucci (’El último Emperador’; ’The Dreamers’) fue importante por un tiempo, pero actualmente con dificultad consigue los recursos para financiar sus proyectos. Al menos sigue haciendo sus películas. Tornatore es un realizador más reconocido (’Cinema Paradiso’), dentro de los que trabajan en Italia, pero en lo personal no veo por qué. A Gabriele Muccino lo han tratado de ver con otros ojos, pero lo que yo veo es el mismo melodrama televisivo (y efectivo, hay que decirlo) que distingue a las cintas italianas de hoy. Quizá hay que prestarle atención a Gianni Amelio y Nanni Moretti, pero no diré nada, ya que no los he visto aun (mea culpa).

Ojalá alguien me pueda corregir, me ponga en mi lugar y me haga descubrir a autores de valía en ese desolador panorama. En todo caso, yo quería dejarles un link. Una galería con casi 800 carteles y anuncios del cine italiano de todas las épocas, cortesía de la siempre sorprendente web Papel Continuo.

Por cierto: cuando el mismo chileno viaja al extranjero, a Italia por ejemplo, y le preguntan de dónde es, ante su respuesta recibe de vuelta una cucharada de su propia medicina. “Ohhh, Chiiiileee… Pinochet” (en general se reduce sólo a eso, pero a veces es más afortunado: “Ohhh, Chiiileee… Pinochet; Zamorano; Neruda.”). Sí, creo que nadie menciona a Boris Quercia, ni a Matías Bize, ni a ¿cómo se llamaba el otro?.




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Comentarios

amigo santander, creo que ya deberíamos dejar de llamar “italiano” al cine hecho por italianos, tanto por los argumentos que tú das respecto a su decadencia como por el hecho de que ya cuesta seguir manteniedo esa referencia estado-nacional luego de que del toro, y que gonzález iñárritu y todos esos que filman “siendo” chi(le)nos pero en hollywood y estrenando en cannes y buenos aires… ahora, sí vamos seguir haciéndolo, creo que, justamente como ya lo ha dejado en claro el colega roberto en alguno de sus posts, gran parte del buen cine italiano actual, depende de este morroctudo realizador que es nani moretti… caro diario, il cavalieri, o la misma la stanza del figlio son grandes herederas de ese gan acierto del cine italiano que para mí es su gran legado: la maldita ironía, la risa cruel y descabellada sobre la miseria humana mostrada sin contemplaciones y con mucho melodrama…

ojo: italia 90, la cicciolina, belucci, quercia, maldini, la nona, caiozzi, carozzi, franco simone, justiniano, carotone, gianni bella, littin (?), la juve…



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