‘Justo en la Mira’, una obra imprescindible

’Vantage Point’ es una pelÃcula tan pero tan mala, que la recomiendo encarecidamente y sin miramientos. Será un mito. Hace años que no veÃa un producto tan absoluta y llanamente deficiente en todos los aspectos. Hollywood está lleno de pelÃculas fallidas, fallidas o de plano mal hechas, pero ’Vantage Point’, o ’Justo en la Mira’, como se le ha llamado en Latinoamérica, es una especie de compendio de todo lo que no se debe hacer en el cine de acción, en el de espÃas y en el thriller; o de todo lo que se debe hacer, pero sólo en su justa medida, bien dosificado, para que la emoción no se transforme en carcajadas y las risas ambiguas y sutiles que la inverisimilitud de algunas situaciones provoca no terminen por inundar la sala.
Dirigida por un tal Pete Travis y protagonizada por Dennis Quaid y Matthew Fox (el de ’Lost’), entre otros, ’Justo en la Mira’ se estrena hoy, 10 de abril, en los cines chilenos. Se supone que la acción transcurre en Salamanca, España, durante la visita de un presidente de EEUU a una cumbre que resolverá "de una vez por todas" el problema del terrorismo. Pero la paupérrima seguridad norteamericana (al parecer, conformada por sólo 4 agentes) permite no sólo que le disparen 2 tiros al mandatario en medio de su discurso, sino además que estallen dos bombas en la zona. En torno a este acontecimiento, la mirada de 8 personajes muy diferentes (un intrépido agente secreto, una productora de prensa en terreno, un policÃa español, un turista gringo, Mr. President y otros) permitirá armar el puzzle que conducirá a desentrañar la verdad. De ahà el atractivo tagline ("8 Strangers. 8 Points of View. 1 Truth.") y las comparaciones injustificadas con ’Rashomon’ (surgidas desde la propia producción).

Camuflada detrás de una estructura "loca" en la que la acción se remite a unos 20 minutos que se repiten varias veces desde "diferentes puntos de vista" o, más precisamente, siguiendo el curso de acción de diferentes personajes durante ese periodo, se encuentra el piloto de alguna serie de televisión que nunca verÃa la luz por mala. La pelÃcula expele televisión por todos lados y al final no queda más que exclamar frases del tipo "se nota que se gastaron toda la plata en el sueldo de los actores", lo que no resulta nada inverosÃmil: tenemos, por una parte, un casting que incluye a Forest Whitaker, Sigourney Waever y William Hurt en pequeños papeles con malos diálogos y, por otro lado, un guión no deficiente, ni siquiera malo, sino que terrible, y una puesta en escena para la que no queda otro apelativo que "chistosa".
Eso es lo que hay, y cualquier búsqueda en otro sentido (acción trepidante, actuaciones convincentes, puntos de giro sorprendentes, suspensión de la verosimilitud, buen montaje, etc.) es una búsqueda inútil y que sólo deparará frustración. Mejor es contentarse con reirse ante los supuestos españoles o hispanoparlantes que salen de cada esquina y que no se les entiende lo que dicen o creen estar diciendo, con los autos de la policÃa española que en la puerta dicen "PolicÃa Local" (para que los gringos no vayan a creer que se trata de la policÃa de USA en España y aprendan que otros paÃses menos civilizados también tienen policÃa), con la absurda forma en que todas las historias terminan confluyendo en un mismo lugar (incluida la infaltable niña estúpida buscando a su mamá en un lugar ridÃculo y que cuando la van a atropellar en lugar de moverse se queda parada gritando en medio de la calle), con las explosiones que no desmembran cuerpos ni sacan sangre, y con un largo etecétera de tonterÃas. Tantas, que si reemplazaran a Quaid por Steve Carell y dejaran el guión intacto, ’Justo en la Mira’ serÃa una parodia bastante cómica de toda esta clase de cine.

En conclusión: esta es una pelÃcula que no le va a gustar a nadie que no se pueda tomar con humor que le roben un par de morlacos del bolsillo, a nadie que le moleste demasiado sentirse engañado y que no pueda dar vuelta la situación y comenzar a reirse de lo burda, mal hecha, mal actuada, mala, definitivamente y totalmente mala, que es ’Justo en la Mira’. Dos pulgares muy arriba por la osadÃa.


Juan Orol (con sus gansters mexicanos en el Chicago-Cd. de México de los cuarenta y cincuenta) llega a Hollywood.
Según Vantage Point, la Cd. de México ya exportó a Salamanca, España, sus “microbuses ecológicos” y algunos “distribuidores viales”.
Además, la Catedral y las calles de Cuernavaca, Morelos, son idénticas a las de Salamanca.
El clÃmax de la carcajada (con tos, lágrimas y todo lo demás), fue ver el evidente fotomontaje, o como se llame, de los puentes de la Cd. de México sobre el fondo de la ciudad de Salamanca.