Clash of The Titans: trailer HD

En 1981, Desmond Davis, un director fundamentalmente dedicado a la TV, realiza una adaptación cinematográfica del mito de Perseo, con la inestimable colaboración de Ray Harryhausen en el apartado de efectos visuales, y de Beverley Cross (Jason and The Argonauts, 1963) en el guión. Para Harryhausen, esta película, que llevó por título Clash of The Titans, será su último trabajo animando monstruos fantásticos vía stop-motion. Según recuerdo, el film no era nada del otro mundo, pero quizás cabe destacar un panteón de dioses griegos encabezados por Laurence Olivier, que interpretaba a Zeus, en uno de sus últimos trabajos importantes para el cine.
Casi 30 años después, con fecha de estreno programada para comienzos del 2010, el director francés Louis Leterreir quizo convertir el remake de Clash of The Titans en su cuarta película. Esta vez el rol de Zeus recae en los hombros del irlandés Liam Neeson, que será acompañado en el Olimpo por Ralph Fiennes, como Hades. También veremos, en el papel de Io, a Gemma Arterton (que después de interpretar a la agente Strawberry Fields en Quantum of Solace va en un sostenido ascenso: también la veremos el próximo año coprotagonizando la superproducción Prince of Persia). El papel protagónico se lo lleva Sam Worthington, actor australiano muy poco carismático y bien poco talentoso para mi gusto, cuyo éxito actual me tiene realmente intrigado (pero así es Hollywood), quien interpreta a Perseo.
Para colocar las cosas en perspectiva, abajo cuelgo el trailer de la nueva versión de Clash of The Titans, pero también el de la película de 1981, película que más de alguna vez pasaron en Cine en su Casa como Furia de Titanes.


Del film, se desprende que poco tiene que ver el guión con la historia original de la mitología griega clásica. Sin embargo, hay que recordar que no es más que un remake de la película que lleva el mismo nombre de 1981, que tuvo su éxito en aquella época.
Para destacar, los efectos impresionantes que ya nos tienen acostumbrados las megaproducciones millonarias al estilo estadounidense, el reparto de primer nivel y la velocidad que te deja atrapado más allá de su falta de profundidad en el argumento. Con la finalidad de distraerse, es una película altamente recomendable para verla en la pantalla grande.