De las películas a concurso: Sed de Mal, de Orson Welles {1958}

No obstante puede sonar a chiste repetido o a cinéfilo engrupido, creo que esta es lejos una de las mejores películas que he visto en mi vida, no sólo por el la destreza técnica desplegada por el “realizador más europeo de los EE.UU.” (baste recordar el primer plano secuencia, comentario obligado de cualquier manual de introducción a la historia universal del cine), sino también por una historia en la que el mismo Welles -un detective ex alcohólico que chupa koyaks continuamente para calmar la vena- encarna a lo mejor y a lo peor del imperio del norte. Por las acuaciones de Charlton “Fachito” Heston y Janet Leigh. Por la música de Henry Mancini y por la utilización del sonido, siempre a un nivel absolutamente equivalente al de las imágenes.
Lo que figura a continuación es la famosa e imprescindible secuencia inicial de Touch of Evil.
Si esta es la película que más te gusta de las 10 propuestas por nuestros colaboradores, ¡vota y gánatela!.



Esta película es genial. Buenísima.
Si, es lo maximo…
Maestro, una de mis escenas favorita…