Tony Manero

Fui a ver la polémica segunda película de Pablo Larraín.

Tony Manero cuenta la extraña historia de un cincuentón marginal en el santiago poniente del quinto año de dictadura que obsesionado con la película Fiebre de sábado por la noche, intenta imitar y convertirse en su protagonista. Bajo esta premisa el director nos da una visión de las consecuencias subjetivas y microsociales de la represión militar. Partamos por decir que respecto de Fuga Larraín se superó, o al menos fue capaz de entender algunas de las razones (otras no) de por qué Fuga era tan mala y no le gusto a nadie. Bajó bastante el presupuesto, dejo en cierta medida atrás la grandilocuencia, cambió el barrio alto y sus aristocráticos protagonistas por la marginalidad. De ese ejercicio de reinvención aparecen algunos aciertos. En primer lugar Larraín opta por mostrar más que por contar y en ese ensayo representativo más que narrativo, surgen imágenes de buen nivel y fuerte carga emotiva.

Rescataría en primer lugar las escenas de sexo, angustiosamente deprimido, nihilista, individualista, violento, ensimismado. El Tony Manero chileno no puede tirar bien, su cuerpo está agarrotado, bloqueado, tacaño, su líbido, en cualquier parte menos en sus parejas. Larraín filma esa sexualidad onanista y violenta, no magistralmente pero la filma y ahi ya hay un mérito.

El segundo punto rescatable son algunas secuencias en las que vemos a Raúl Peralta, el protagonista, corriendo, caminando sin rumbo, dándose vueltas como ratón envenenado, como encerrado, como aburrido. No es una metáfora muy elaborada del hastiamiento y la despersonalización que produce la violencia y la represión y aniquilamiento de un proyecto político popular, pero me parece un avance el hecho de que Larraín intente entregarnos un retrato, una impresión, su impresión del Chile marginal de la dictadura y no una historia de inteligentes y rebuscados vuelcos.

Larraín declaró que una de las influencias que deliberadamente tomó para realizar esta película fue el cine de los Dardenne y Tres Tristes Tigres de Ruiz y El chacal de Nahueltoro de Littin. La influencia se nota, el problema es que es sólo influencia. Larraín parece un importador de estilos cinematográficos, en Fuga probó con la megaproducción a la Argentina-Europea, en Tony Manero probó con el cine político realista, con cámara al hombro decididamente low-fi. Larraín es hábil para identificar estéticas y estilos, pero ñurdo y pretencioso para explorarlos, extenderlos, forzarlos, experimentar en ellos, rebelarse a ellos, botarlos y volver a erigirlos. Muy elogiada ha sido la utilización del desenfoque como elemento expresivo, podría estar de acuerdo en la medida en que éste hubiera sido producto de una experimentación material, pero se me apareció más bien como un capricho estilístico, aunque no tan yermo como los cansadores e injustificados jump-cuts (esos cortes que parecen un error y que popularizara la nouvelle vague francesa en los años 60).

Uno de los errores que Larraín volvió a cometer fue el del exceso, el exceso hasta la inverosimilitud. En su ansiedad discursiva Larraín confunde la provocación con la retórica y escribe un guión poco creíble y por lo mismo lejano, poco reconocible, entonces este alienado personaje con el que podríamos identificarnos se transforma en un sicópata inhumano, estableciendose una clara diferencia entre el bien y el mal, ojo, no entre los malos y los buenos, pero sí entre el bien y el mal, lo que convierte a la película en una tardía reflexión sobre la dictadura y no en una perturbadora revisión de ese periodo.

El estilo realista que intenta imprimir el director pierde potencia ya que las actuaciones son discretas, y en muchas escenas derechamente forzadas y poco naturales. Castro está bien en su papel, al menos habla claro y no le tiene miedo a la cámara, pero se confirma el miedo que yo, como admirador de él, tenia; no es tan buen actor, al menos no en el cine.

En resumen Tony Manero no es una mala película, se entiende la simpatía internacional que ha captado, pero es poco actual, no en su tema sino en su enfoque y reflexión.




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Comentarios

sorprende lo que provoca larraín. hace una película nos tiene todos hablando de eso. o de él.
de hecho en este -como en muchos otros- blog no paran de hablar de él y lo que significa.
es casi un fenómeno, por su originalidad y desfachatez.
sobre la critica en general, es como si fueran a ver sus películas buscando el error. espectadores que se sientan a juzgar, no a ver una película y sumergirse en ella.
las críticas internacionales, varias de ellas, elevan tony manero a la calidad de “clásico de culto”. no sé si sea para tanto, pero a mi me pareció una muy buena película.
quedé muy impresionado. todavía me resuenan imágenes, y eso que la vi el sábado.
después de leer lo que se dijo afuera, y de leer comentarios como los que expresan en este posteo, no veo nada mas que arribismo intelectual. cierta pasión por hacer el ridículo. cierto reduccionismo.
no me agrada larraín, pero tony manero es una película clave de la historia de cine chileno.
el tiempo lo dirá.

saludos

Pepe

Pepe:

estoy de acuerdo contigo;y de hecho traté de hacer una crítica sin considerar todo el peso simbolico de Larraín, aunque es dificil. No creo hacer una critica arribista o estar haciendo el ridiculo por escribir lo que aquí he escrito. Le reconocí ciertos puntos y le critiqué otros. Creo que esta es la típica película que no es profeta en su tierra. Porque en el extranjero siguen teniendo sed del Chile dictatorial, basicamente porque no conocen nada más del país. Pero acá en Chile ya han pasado 20 años y los pensamientos, enfoques, estéticas, y percepciones han cambiado y Larraín llegó tarde. Como dijo miguel es como votar por el NO con 20 años de desfase.

Acabo de ver Tony Manero. Vengo, digámoslo con una metáfora recontrahecha, con el pan que todavía me quema los ojos. Más allá de la reconstrucción epocal -impecable o no tanto-; más allá de las actuaciones -creíbles o no, buenas o no-; más allá de ciertos recursos técnicos utilizados con eficacia o no, Tony Manero es la primera cinta que revista la demencia como estado de aniquilación personal del Chile de los tiempos de la dictadura. Tony Manero transfigura al celuloide, en pequeñas ráfagas, el cultivo esquizofrénico y aniquilador empozado en el marco de la vida privada de esos años. Calles despiadadas, sexualidad retorcida y desesperada, el famoso “horroroso Chile” del que hablaba Lihn en un poema memorable. Es la vida privada de lo cités del deseo animal, el Chile del derrumbe, metaforizado por tablas descompuestas, bodegas repletas de porquerías inservibles, y el hombre, uno solo, con un sueño fijo, como llave rota que lanza una única gota, violento, ajeno, embriagado de un pequeño sueño que lo libere de sus propio infierno. Tony Manero no es una cinta impecable, como se suele decir. Comparto muchas de las críticas esbozadas por Roberto, en particular las que apuntan a ver cierta inverosimilitud en el guión. Sin embargo, no olvidemos que en dictadura nada era demasiado inverosímil. Por el contrario, la locura jugaba en las calles a matar, sin Dios, sin ley, y tiraba desesperada del gatillo como perros que tiran detrás de una puerta encomendados únicamente a una herradura solitaria y herrumbrada.

Tengo muchas ganas de verla… En lo personal me tienen un poco chato las peliculas tipo En la Cama o La Sagrada Familia en las que el desenfoque y la camara en mano se ocupan deliberadamente como recurso de estilo, como si agregaran valor a un film por el mero hecho de ser movimientos ‘casuales’ o ‘provenientes de lo real’… Habra que verla, pronto la vere. Buena critica en todo caso.

Cuando se habla del supuesto efecto negativo que el gobierno militar habrìa provocado sobre los chilenos, no se debe olvidar que esa reflexion representa la visiòn y la experiencia de una pequeña minoria del pais. La mayoria de los chilenos no sufrieron ningun trauma en dichos años, de hecho, vivieron con mayor tranquilidad y orden que ahora.
Por cierto, quienes estaban empeñados en matar inocentes mediante actos terroristas para intentar recuperar el poder, no lo pasaron bien y tienen derecho a sentirse traumados y molestos con dicha epoca. Pero el 95% de los chilenos vivieron otra experiencia.

La reflexion de Damian, al revés que la de Larraín, es como botar por el Sí con 20 años de desfase.
En todo caso veo dificil que el 50 y tanto por ciento que votó por la UP en las municipales del 72 haya estado contenta con los milicos. Segundo no me parece terrorismo la violencia utilizada para derrocar a un dictador, violencia que por lo demás no fue infringida a inocentes. Tercero la película muestra justamente que la violencia y represión militar no afectaron solamente a los barbones revolucionarios sino también a las putas, al sexo, a la señora del kiosco, a la de la feria, al micrero, a la televisión, a la clase media, a los marginales, a los hippies, a los pavimentadores, a los mecánicos, a las nanas, a los desollinadores, y al cine por cierto, en fin ningun estrato se salva del castramiento de libertad y de la sensación de vigilancia y aprisionamiento generado por la dictadura, que algunos sean conciente de ello y otros no; es otra cosa.

Respecto a la discusión sobre el ambiente durante el Gobierno Militar, esta es una buena pelicula de FICCION.
El celuloide, al igual que el papel, aguanta cualquier cosa.
Yo vivi esos años ya grande, y no recuerdo haber visto a mi alrededor (clase media) la paranoia que aqui se intenta mostrar como realidad.

Es precisamente el exceso de paranoia lo que hace poco reconocible y extensible la película. Larraín parte bien porque nos muestra personas comunes (no revolucionarios ni fascistas) alienados con el clima dictatorial, pero en la medida en que avanza el guión, la historia y sobre todo el personaje de Castro se vuelven tan exajeradamente esquizoparanoicos que la película se aleja de la realidad o de lo que esperaríamos de ella (siempre nos puede sorprender), lo cual no es nada malo en sí mismo, pero sí lo es en este caso en particular.

Después de leer varias críticas, tenía altas expectivas sobre la película, y la verdad me ha defrauado completamente, la película es lenta, los personajes secundarios son demasiado secundarios, las escenas de sexo pasan a ser burdas, nos queda claro que el personaje no posee emociones, pero se pierde en el desarrollo de la pelicula.
el final para que hablar…

al final de la pelicula la gente se va decepcionada y aburrida…

Que buen nivel de crítica y comentarios. Ayer la vimos, y los espectadores nos reímos con el final; no por lo gracioso, sino que por lo burdo, y salimos con una sensación de haber sido estafados, aminorada por el hecho que era día de rebaja. Quienes ven, como el sr. Rojack una obra maestra en algo tan mal hecho, me recuerdan “el traje nuevo del emperador”. Al ver que todos lo alababan se sumaban a los halagos con más entusiasmo aún, aunque en realidad el rey estaba desnudo.

Sin duda que el situarnos en el cine, entre la ficción y la realidad, permite que realicemos el ejercicio de actualizar nuestras emociones. Y no podemos hacerlo desde un lugar distinto a nuestra historia, experiencias y vivencias.
Lejos de ser una película liviana y divertida, me pareció extraño que muchas escenas produjeran risas en los espectadores. He aquí el observador.
Imposible no traer al presente a un país sitiado, con toque de queda, con tanques por las calles. Imposible no pensar que muchos personajes, sanos o psicóticos,se abstrayeron a los tiempos, ignorando la realidad circundante. Tony Manero me pareció una metáfora de todo aquel que se refugió en su locura y su decadencia para no ver, no saber y no opinar en medio de la dictadura.
Tony Manero parece reflejar el gris que esta ciudad todavía parece tener, aún cuando no se vea.

Una pésima película sobrevalorada, muy mala dirección, pésima fotografía y un guión lamentable. Como será de mala la película que cuando terminó la gente pifiaba en el cine, algo que nunca antes me había tocado vivir. Todas esas dobles lecturas que dan seudos críticos es mera paja molida… Otra duda que me queda después de verla ¿cuál es el negociado para poder sacar una película como esta, con calificación para mayores de 14 cuando debió haber sido para mayores de 18?… Lamentable todo lo que rodea a esta pobre película.
Señor Larraín mejor haga publicidad y usted Mateo Iribarren deje escribir a la gente que sabe y termine de una vez sus clases de actuación.

Creo que la publicidad de la película fue bastante engañosa, vi como en los matinales invitaban a Alfredo Castro y le pedían que bailara como Tony Manero; como si fuera algo choro, entretenido. Lo mismo con el festival de la una “oye que entrete esta película en que se recrea la gloriosa epoca del festival de la una”. Mucha gente fue a ver la película como una comedia y se encontró con un drama. Es como morder una empanada pensando que era de pino y resulta que era de pera. Esa campaña publicitaria le quita credibilidad a la película y al director.

Roberto, volviendo al debate previo, me cuesta creer que realmente pienses lo que escribiste:”violencia (terrorista de izquierda) que por lo demàs no fue infringida a inocentes”.
Entonces, ¿què le dirìas tu a los familiares de los 53 civiles y 70 carabineros muertos por los grupos terroristas de izquierda entre 1980 y 1990, y a aquéllos de los 270 civiles y 138 carabineros heridos en ese periodo por los mismos atentados que tu pretendes ignorar?
(Fuente: libro “La Verdad Olvidada del Terrorismo en Chile: 1968-1996″)

Ademàs, en el plebiscito de hace 20 años, tras 17 años de “dictadura” que según tu aplastaba a la gente, un 45% de los votantes votó por seguir con ese supuesto “terrible gobierno militar”?
Las respuesta es que esa visión que tu planteas y que la pelicula plantea es la de una minoría que la ficción, en el caso del film, (y la desinformación, en tu caso) pretende transformar en verdad oficial.
Ademàs, ¿cuántos años tenías tu en la época de Tony Manero?

No habia nacido aún. 53 civiles y 70 pacos contra 3000 desaparecidos y otros tantos miles de torturados es una cifra bien menor. El terrorismo fue una herramienta del estado más que de la resistencia. Y lo siguiente me parece un poco obvio pero de todas maneras lo digo; citas un 45% que quería seguir con su tatita; bueno… el 55% por ciento restante no quiso seguir en dictadura. Mayoría gana no? En todo caso ya estamos bastante lejos de tu inicial 95 % de la población viviendo feliz en la tranquilidad y el orden derechista.

entré al cine casi vacío…11 de la mañana, horario de cesante. La pantalla casi solo para mí y uno que otro “madrugador” de semana. Yo ví Fiebre de Sábado por la noche cuando la estrenaron…el mismo año que se la repitió el tipo de la película. Me gustó John Travolta, yo tenía 17, era lindo e inocentón, yo también era como él…había toque de queda y balazos en la noche. La película me tragó o yo me deje tragar por ella y me dolió la guata, me angustié, me dió miedo…mi cuerpo se acordó de algo,…yo no sé mucho si la película está bien hecha, o si es una mala película, pero tuvo un impacto en alguna parte de mí y no quisiera volver a verla…

A los q no han ido a verla, por favor no pierdan su dinero, es la pelicula más mala que he visto en el último tiempo.

Este director deberia enterrarse pronto para que no seguir malgastando presupuesto cultural chileno en estas weas tan malas.

Roberto, ¿no habias nacido aun en esa epoca, de la que hablas con tanta propiedad?
Eso lo explica todo.
Te contaron mal la historia.

Me parece en general muy clara y buena la crítica de Roberto a esta angustiosa, engañosa, pretenciosa y meritoria pelicula. Recomiendo tambien la reflección de Ernesto Ayala en Artes y Letras del Mercurio.
Sin entrar en odiosidades y tecnisimos me gustaria decir que Larrain simplemente me caé mal,sus peliculas mas bien. detesto el pesimismo dramatico y sobrecargado, no creo en como aborda a sus heroes, y por último nunca me han gustado las cosas pornograficas si no es pa hecharme una buena paja.
Saludos

Sin ánimo de transformar este debate cinematográfico en un debate político tremendamente trasnochado, pero….

Damian, Damian: ¿acaso no sabes que está científicamente demostrado que los gobernantes que se toman el poder pasando por sobre la institucionalidad y que, como si fuera poco, necesitan matar a cientos de personas para validar su poder, no son dignos de admiración? Y para eso no hay que haber nacido en ningún año en particular, hay que haber generado durante todos esos años (que das a entender que has vivido) un mínimo de respeto por la libertad, por el prójimo y por… bueno, por mil cosas más.

¿te refieres al caso de Salvador Allende?
Cientificamente hizo todo lo que detallas, salvo el tomarse el poder por la fuerza, ya que fue electo demo (tonta)craticamente, paso a llevar la institucionalidad, creo un ambiente de violencia en la convivencia nacional destinada a conducir a una guerra civil, deseada y programada por sus camaradas socialistas que hablaban de la via armada como única forma de consolidar el poder, destruyo la economia nacional premeditadamente, amnistio terroristas que luego mataron gente durante su gobierno, creo a su alrededor una guardia pretoriana ilegal (GAP) etc etc

Damian; sin ánimo de faltarte el respeto me parece que estas meando fuera de tiesto, disculpando el garabato.

Me parece genial que se hable tanto de Tony Manero! (me disculpo de antemano por la falta de acentos, enies, y faltas de ortografia en general por escribir a la rapida)
Al ver la pelicula en el cine tuve que mirar al techo, el suelo, cualquier cosa para no vomitar, el desenfoque y el movimiento de camara me tenia totalmente mariada, de salir y fumarme un cigarro, ya no daba mas con la decadencia de todo y no veia para donde iba. Pero despues de termianr de verla y comentarla con mi pareja (al cual le fascino) me parecio genial. Realmente un logro admirable. No concuerdo en lo absoluto con tus palabras, creo que el desenfoque sobreexplotado provoco algo en todo espectador, que las actuaciones estan realmente buenas, que es verdaderamente una vision muy actual del pasado… Mostrar el falo flacido, la masturbacin femenina, la caca humana realmente resulto provocador y en mi opinion aporta a provocar en el espectador cierta sensacion de desesperacion, angustia y asco que hace que formemos parte de la pelicula… y si lo pienso mejor, es la unica pelicula chilena que me ha provocado algo. Me parece extraordinario leer criticas como estas, y las de muchos que opinan, que muestran lo tradicionales y conservadores de “los chilenos”.

Me parece que el comentario de Alicia es uno de los mas cuerdos que he leído. A mí me pasó exactamente lo que a ella… me comenzó a doler la guata, me sentí incomodo, intentaba apreciar la película pero me parecía tan real que me disgustaba lo que veía y eso para mí es un mérito de la cinta.

Claramente es sobrevalorada y es porque porfin nos pescaron en Cannes, me sentí complacido también porque ví creatividad en esos primeros planos desenfocados, en esa fotografía mediocre que me inspiró lástima por los personajes y no por los actores. Le faltaron muchos elementos a mi juicio, pero es efectiva… tiene defectos como las pegas que nosotros mismos los chilenos hacemos, es al lote, chamullenta, chasquilla, seria a ratos y cautiva al muestrarnos el perfil del chileno “amurrao” “hastiado”, mejor actuación que esa no hay. Estoy con la expectativa de una mejor película de este director, porque me quedó un gusto de saber que reservaron todo su talento en este trabajo medio simplón pero de gran fuerza contemplativa. Vayan al cine a disfrutar y sentir lo que los personajes sienten, paren de criticar y de molestarse de que los cineastas con poco hacen mucho !

*mostrarnos no muestrarnos jeje

Flor de Lis, Damian…
Y si tuvieran razón? Si necesitara aprender de nuevo la historia? Borrar la cara de la madre de Rodrigo Rojas De Negri, quemado vivo por los milicos a los 18 años cuando sacaba fotografías para la AFI; sacarme de encima los flashes informativos de la Radio Cooperativa que le cerraban la garganta a mi mamá con las detenciones, las represiones, los torturados, los degollados; desenquistarme los cancioneros de Silvio en la revista La Bicicleta que traían colados algunos chistes contra Pinochet y los gritos de ahogado de una juventud diezmada por lo gris; necesito devolverme de las protestas desboradadas de gente, de los caceloralozaos estridentes, de la llegada de los Inti-Illimani y de la Tencha en los hombros de mi vieja…
Sí. Así podría sacarme todo ese horror inverosímil de la cabeza y acomodarme, calentito, en la absoluta banalidad de vuestra maldad…
Ni cagando.

Lo que tu recuerdas, lo vivió sólo una minoría, entiéndelo de una vez.
La mayoría de los chilenos vivió en paz y un 45% deseaba incluso que siguiera el gobierno con Pinochet.

Después de tantos comentarios, me decidí a ver la película. Fome. La encontré harto fome. Se traten los temas que se traten, más o menos políticos, más o menos sensibles, con la delicadeza, agudeza o no, una película no puede ser fome. Y me convence la crítica de Ascanio Cavallo acerca de que en esta película están más representadas las patologías de Alfredo Castro que lo que realmente propuso Larraín. Sin Alfredo Castro no hay película. De hecho, el personaje es lo único que engancha. Y sí hay que reconocer que el tema de la película es bueno. Pero definitivamente la dupla Iribarren-Larraín me parece poco prometedora. Ah, y quisiera protestar por la incansable y mediocre manera de representar lingüística y prosódicamente al chileno en el cine. Si estamos viendo una película que intenta plantearse realista, por qué hacer hablar a los chilenos como si viviéramos en el teatro chileno y con textos que solo son válidos en la dramaturgia (sin abusar, claro). Al parecer Pejesapo es la única que se sale de la norma.
Si no la ha visto no pierda su tiempo. Vea otra cosa.

Lo que esperan, absolutamente todos los que aquí escriben y opinan (tal vez, incluso yo), es que Tony Manero sea una película que cuadre con los estereotipos cinéfilos, casi iconoclásticos, que no sólo habitan la mente de los tragacines, sino que también la condicionan, al punto de verse desnudos y huérfanos ante un producto armónico y de honesta originalidad. Los que no yerran por este motivo, lo hacen porque no quieren ver un cuadro -político, milicos favoreciendo a los poderosos- o lo quieren ver. O, porque se sienten incómodos ante la denuncia de algo que ocurrió en Chile ( ¿O no?). Mejor pregúntenle al curita de la TV, cualquiera da lo mismo.

El cine es la expresión de quien narra, cómo lo haga, es secundario, si la historia logra atrapar.

La discusión por la técnica, el estilo, etc. no son otra cosa que un ir detrás de modelos no caóticos.

Ah, se me olvidaba. Flor de Lis es una flor de ignorante. Pero, como la maldición de una vieja maga, llegará el día en que no pueda decir: “Esto no me interesa.”

Sabio y escapista aquel que dijo: “No conviene pensar demasiado en algo, ya que me puede empezar a preocupar.”

plop!

Seguramente el imbecil de Tony Maneado, si lo apuran, confesará que tampoco había nacido en la epoca del film y que todo “se lo contaron sus papitos”.

Fui a ver la pelicula el sabado 8 de Sep.
Sali perturbado, sin poder juzgar claramente si la pelicula fue mala o buena.
Luego de un rato, junto a mi Sra e hija, reflexionamos y pensamos en la sesgada y parcial vision politica. Nos preguntamos si esta pelicula divide o une a los Chilenos.
Me parecio la historia de un sicopata, que sin duda deben existir en nuestro chile, pero que en lo personal, no me interesa analizar y tampoco saber de el.
El tratamiento del sexo, excesivo para mi gusto, y tambien a mi juicio sello del moderno cine nacional y de las teleseries de nocturnas de moda, para mi y mi familia, fue grosero, abusivo. No habia necesidad de ser tan explicito. Me parecio como una declaracion de “que si muestro mucho sexo, entonces los chilenos vendriamos siendo modernos, o algo asi”.
En sintensis, me parecio una menos que regular pelicula. No aporta mucho al desarrollo nacional, tampoco deja una sensacion de agrado interno.
Esto de “mientras mas raro major, o mas intelectual”, creo que paso de moda hace rato en Europa.
No entiendo cual es el sentido de hacer este tipo de peliculas. ¿Que aporta a la sociedad?, ¿A quien le sirve?

Esto está que arde…

La dictadura afectó a todos los chilenos y en mala.
Pagaron todos justos por pecadores. No reconocerlo es ser gil. Así como la salida a la democracia, fue a la chilena, la dictadura también.
Limitaditos los que tratan de equiparar los muertos, los detenidos y los desaparecidos. Muchos de los muertos aparecieron en la mesa, muertos que todavía hoy deambulan por los tribunales. El toque de queda era para todos los chilenos, el sonido de las balas se escuchaban por las noches. Si tú estas en un lado o en el otro, en esas circunstancias, estás en el mismo lado. La propuesta gatopardina de la dictadura era lo que se veía, pero la procesión iba por dentro. El refugio fueron los toples, los polvos prófugos y pecaminosos, el deseo de escapar hacia arriba, pensando que arriba había un cielo y, al final, era lo mismo mirado desde arriba.
Quizás los traumas de alfredo sean los mismos de Raul Peralta, lo cual no sería una coincidencia. La peli, marca esa diferencia, hablaremos poco o nada de lo que pasó, intentaremos expresar lo que nos afecto.
Igual, lo más difícil y lentamente superable, es el intento del abrazo, del respeto y la valoración del otro, con sus defectos y virtudes, con sus opciones y valores.
Besos… a todos.

nadie habla de la película.
todos hablan de si mismos.

LARGA VIDA A TONY MANERO.

La pelicula Tony Manero es patetica. Es una verguenza para el cine nacional, ademas de una manera de mal gastar dinero….aunque por supuesto Larrain puede darse el lujo de botar dinero en cine basura

Difícil de ser objetivo con esta película; no sólo por su temática si no también por su puesta en escena, por todas las decisiones que hay en ella. No es una película que pretenda gustar en el sentido convencional (esto va a sonar terrible) quiere hacer sentir. David Fincher dice que el cine no tiene que entretener, tiene que dejar una cicatriz, creo que Tony Manero es un ejemplo de ese postulado. Es visceral, casi no hay peripecia, es grotesca, aburrida, todos sus personajes son patéticos y muchas veces raya en lo morboso (muchos dirán que es derechamente morbosa), pero es la idea, es lo que se propone y lo logra con creces. Entonces es una película indudablemente efectiva, ¿De cuantas películas Chilenas podemos decir eso? algo tan simple como esquivo, lograr lo que se propone. Creo que una vez que pasa el desagrado inicial, se puede ver con más claridad sus logros. Hay muchas ideas detrás de Tony Manero, hay mucha intención que consigue su objetivo; esto que suena tan básico es un gran aporte a nuestra cinematografía y un salto gigantesco para el realizador desde su primera película.

Efectividad… creo que Santander he encontrado alguien en esta jauría de perros quiltros que podría acercarse a uno de sus argumentos predilectos. Qué tiene que decir el ausente aludido al respecto?

Matías, estamos hablando de una película, no de la dictadura, son cosas distintas.

pero no, señor wellman, mi ánimo nunca fue el de confundir nada! se lo prometo… yo simplemente creo que tocó usted un punto importante que juega un papel fundamental en el desarrollo argumental del primus inter pares de los columnistas de ete medio, y llamaba a éste a participar en esta discusión (a la que bauticé, con todo el amor del mundo, jauría de perros quiltros).
por otra parte, y sin haber visto la película por encontrarme fuera del país, creo que su comentario ha sido más que acertado y ya lo estoy defendiendo en los importantes círculos intelectuales en los que me meuvo en europa (otros quiltros más hediondos a sobaco no más)

Matías; la primera parte de tu comentario hizo que me arrepintiera de lo que te escribí, la segunda me hizo dudar. No sé si retractarme o devolver el insulto, pero no voy a cometer el error de Mal/Interpretarte dos veces. Saludos

Fuí a ver la película en familia, con mi hija de 14 años porque la calificación es desde esta edad ; pero las desagradable escenas de sexo son claramente para personas con criterio formado, por lo que la calificación es un desatino en pro de benificiar la taquilla. Lo único rescatable es la actuación de Castro, lo demás de la película es decepcionante, borroso, dificil de digerir, es una película que cuando termina en la forma abrupta que lo hace dan ganas de pifiar, lo que hicieron algunos espectadores que junto con nosotros tomaron la mala decisión de entrar a verla.

Una de las películas más planas que he visto en mi medio siglo de vida. Ostentosa, parafernálica, con actuaciones mediocres, sin ganas, sin fondo, sin carácter, sin riesgo, sin nada…
Definitivamente una pérdida de recursos y tiempo.

Por favor no vengamos a defender lo indefendible, es que acaso nadie se ha dado cuenta que lo que pretendía esta pelicula era causar esto mísmo, la crítica, las contradicciones, el bla bla político.

A mi parecer muchos estan tratando de defender algo totalmente fome, obseno, vulgar y político. Entonces cabe preguntarnos- ¿acaso eso nunca lo hemos visto antes en una pelicula chilena? Pués claro que sí… entonces cuál es la novedad .. el desenfoque “intencional” de la camra? .. que salga un aparato reproducto masculino en la boca de una mujer?… Las tetas caídas de una actríz desconocida? mmm.. estoy tratando de pensar…. y llego a la conclusión que no hay por donde encontrar algo bueno..

Es más siempre dicen la “aclamada” película.. por favor que es eso? quien aclamó? dónde está el premio y si ganó alguno quien se lo dio?

Para concluir, primera vez que un día sábado el cinehoyts de la reina lleno pifiando la porqueria de pelicula , con eso lo digo todo, no podemos estar mal 100 de 102 en la sala de cine. Y yo para que les cuento quería que puro terminara.

Si eso es arte.. uff que pobreza de arte hay en Chile, Ánimo a los nuevo artistas ojalá me hagan creer en un futuro mejor para las peliculas chilenas.

Ayer fui a ver Tony Manero…..concuerdo con alguien que lei mas arriba…..sali del cine con una sensacion extraña…la verdad es que no sabia si era buena o mala….quedè asi como plop!…sobretodo con el final…..y hasta hoy..si me preguntan…no se que responder…sólo me quedo claro que es una pelicula rara.

La película la encontré buena, aunque es verdad que Alfredo pone el 70%
Sí, es la priemra película chilena que me gusta, de toda la vida. Todas las que vi antes las he encontrado un bodrio, especialmente esas que “dejan atrás el pasado”, miren si todavía hay pelotudos como Spielberg hablando de la II Guerra mundial o de Vietnam!!! ja-ja-ja
No querer reconocer que la dictadura creo mosntruos como este personaje de la pelicula, que hay un poco de todos nosotros allí: el ladron del banco Riggs, el sicopata de Viña, Gubler, el dueño del Rodisio, Spiniak, el que mató de verdad a Rodrigo Anfrus, todo eso, mientras Enrique Maluenda regalaba Poncho Lindo, eso es tragicómico! y por fin alguien se hizo cargo. Sin duda un mérito. Buena, por primera vez algo bueno, aunque no exclente aun, el final, patético y pobre! ahi se emparentó de nuevo con el cine chileno.
¡Que bueno que todos se expresen!

Estube en Francia hace una semana, en Poitiers y en el cine estaban dando todas las peliculas ke concursaron en Cannes, y chucha!!…daban Tony Manero!!!, fuimos dos chilenas y un chileno (kien escribe), una colombiana y una portuguesa, la pelicula la presentaron como una gran pelicula chilena se paro un loko adelante y hablo de la pelicula…aplausos para el loko y empezo la pelicula…chucha la wea lentaaaaaa!!! y cuando pense ke se ponia buena se puso la pantalla negra y termino la wea!!…ke verguenza loko!! los franceses kedaron sentados como diciendo PLOP! kes ke se sa film???!!!…loko sali calladito pa ke nadie callara ke era chileno y me chantaran una pata en la raja…

Sin comentar el tema politico que para algunos parece ser lo mas importante, me gustaria decirle a quien este pensando en ver esta pelicula que por favor ni lo intente, no es mala es PESIMA, sin duda una de las peores peliculas que he visto.
Me llamo mucho la atencion algunos comentarios de gente que piensa que la idea de la pelicula era provocar alguna reaccion en el publico y de esa manera “formamos parte de la pelicula”. si es ppor eso mejor hagamos cualquier wea de pelicula y que la gente la vea para ver si le provoca “algo”. por mi parte me queda decir que a parte de asco me causo un aburrimiento que ni les cuento.

Basta con que alguien se sienta horrorosa y tristemente identificado o familiarizado con alguno de los personajes, para dar crédito a esta película, pero sólo desde este punto de vista: “la representación de una parte de Chile consumida por la represión, el miedo y el terror de la época”. Pero sólo éso. Objetivamente las actuaciones, el guión, la dirección son malas, decadentes. Con personajes mal trabajados y empobrecidos no sólo intelectualmente (que pudiera ser la realidad de de muchos, sin el ánimo de menospreciar), empobrecidos también espiritualmente. No hay sentimientos profundos en ninguno de ellos. Los personajes secundarios no transmiten nada, absolutamente nada, y el personaje principal, repugnancia y horror.
Repetida (no por ello menos válida) y melancólica conclusión: Si Raúl Peralta y quienes lo rodean en la historia, representan fielmente a una parte de los chilenos que vivieron aquélla fatal época, esperemos todos, que nunca vuelva a ocurrir tal aniquilación de pensamientos y sentimientos.
Si fue una exageración del director, crear individuos tan vacíos, habrán otras maneras de recordar el Chile de la época.

Primero : Para todos aquellos que pensaban que iban a ver algo asi como la versión en pelicula de la serie “Los 80s” de canal 13 , les recomiendo que:
antes de ir a ver una película , primero lean aunque sea una referencia. Es poco sensato ver una película sin leer aunque sea de que se trata y leer algo de críticas que la gente hace.

Segundo : Sobre las escenas de sexo , es obvio que va ser de mal gusto para algunos (especialmente si vas con la familia ) , pero cuando es Angelina Jolie la que aparece en la cama , nadie alega.

Y nadie le quita merito tampoco a la película “El perfume” cuando muestran una orgia de todo un pueblo. ¿Es que porque te lo muestran bonito o no necesariamente cumple el objetivo de la escena?

De hecho , en cierto modo esta película me recuerda a “El perfume” , salvando las diferencias.

Tercero : Le agradesco al señor Nicolás Wellmann por la frase de David Fincher :
“No sé hasta qué punto las películas deberían entretener. Busco provocar en el espectador una catarsis emocional, ese es el tipo de cine que me interesa, el que deja cicatrices”

Sobre las escenas de violencia , mantengo lo mismo. Nadie alega la excesiva violencia del cine comercial. Uno sabe lo que va a ver . Yo le leí una entrevista al director donde decía claramente “El personaje es un asesino”.

Le película no es entretenida , aunque provoque la risa en sitaciones cotidianas y no necesariamente hechas para la reírse.

Debo admitir que hubo un momento que deseé que la película terminara por lo lenta que pasaba.

Pero en general , para mí es una muy buena película . Me provocó una sensación de angustia cuando el personaje pierde que te hace sentir cuando uno en la vida cotidiana fracasa en sus proyectos.

Y agradesco que una película me haga re-sentir ese tipo de emociones tan fuertes . Y no es ser perdedor , una derrota puede enseñar mas que mil victorias.

Por último , cuando salí del cine , mi hermano me comentó que esperaba ver mas crítica social y política. Yo creo que precisamente ese es un punto a favor de la película , ya que esta no pretendía ser una clase de historia. Y claro , con el poco tinte político no se le da en el gusto a los adherentes del régimen que al ver Machuca se espantaron tanto cuando la chica era fusilada por un militar.

Saludos.

la pelicula es mediocre, si , pero de alguna manera esa mediocridad es reflejo de la mayoria del cine chileno , que esta pasada a amateurismo. que le da ciera identidad, es como si todo el puto cine chileno duera una especie de “joda para tinelli”. que te quedai viendo y decis pa dentro , “que mierda estoy viendo”…. p’elicula mediocre, final pesimo. pero lapelicula no deja de ser interesante por que invita al debate. ahora para el señor damian . compadre, muy distinto fue vivir la dictadura en el barrio alto que vivirla en esos barrios. a los

la pelicula es mediocre, si , pero de alguna manera esa mediocridad es reflejo de la mayoria del cine chileno , que esta pasada a amateurismo. que le da ciera identidad, es como si todo el puto cine chileno duera una especie de “joda para tinelli”. que te quedai viendo y decis pa dentro , “que mierda estoy viendo”…. p’elicula mediocre, final pesimo. pero lapelicula no deja de ser interesante por que invita al debate. ahora para el señor damian . compadre, muy distinto fue vivir la dictadura en el barrio alto que vivirla en esos barrios. a los que no nacian todavia. les cuento que la cosa era asi y mas. la mayoria de la gente vivio asi ,mientras los momios seguian viviendo de lo lindo , la clase media no existia compadre, los probre ssi sufrian y estaban enajenados como se muestra en la pelicula , por que crees que somos tan penca como sociedad hoy en dia.

hazte ver.

Recién vi Tony Manero, me da lata leer todo lo escrito y llorado acá, pero adhiero totalmente a la crítica. Tan solo decir, respecto a la inverosimilitud de la historia y específicamente del personaje de Castro, que este Chacal de Nahueltoro, urbano e hijo de la mierda de país que llegó a ser Chile en esa época, está bien logrado. Evoca repugnancia, delirio, tedio y todo eso que seguramente se sentía en una época sombría, aún cuando Larraín exagere un poco. Al final de cuenta, para provocar ese tipo de cosas en el cine, normalmente hay que estirar un poco la cuerda, a menos que seas un genio, cuestión que no se da en Larraín.

Sólo ayer vi la película. Aunque es fuerte la encontré interesante y dura, muy para adultos. Que quedan muchos cables sueltos y el antihéroe es aburrido,hay escenas que se quedan en la retina. Sí, ese clima obsesivo se vivía en esa época y los que lo nieguen capaz que hayan estado en la burbuja de cristal que nombraba la Ministra Madariaga en esos años. Felicitaciones a todo el elenco y por supuesto no hay plata malgastada y esperamos otras obras del director.

Parece que llegue tarde a la fiesta, pero voy a opinar igual.

La película es buenísima: buena fotografía, buenos actores, buen guión, etc. Un siete.
Me transportó a esa época, siniestra y opaca, en donde la gente vivía paqueada permanentemente (me CAGO haber vivido así, ME CAGO).
Es bien cierto eso de que la película provoca angustia. La sufrí al ver la historia de un tipo que no tiene salida y se obsesiona con algo que para el 99% de las personas es una webada. Eso lo note al final, cuando muestran que el ganadador del concurso fue el tipo que más se parecía a Travolta, el que ponía carita de pena, el que estaba con la señora y el que seguramente dijo estar cesante.
En fin, me dio pena el personaje. Pena al ver como todo el mundo tomaba como algo muy liviano una obsesión que para él era de proporciones gigantescas (pensar en todo lo que hizo por estar ahí el pobre cabro).
Es triste la película, pero buena. Un muy buen drama. Ultra recomendable.

Pd: Gracias Roberto por tus profundos análisis. Independiente que te haya gustado o no, ayudas a la gente a comprender y reflexionar sobre aspectos que a un espectador común y corriente jamás se le pasarían por la cabeza.

Flor de Liz, que terrible lo hueca y mentirosa que eres, cómo es que no eres capaz de reconocer el holocausto que se vivió en chile. Pobre de ti que no eres capaz de mirar más allá de tu propio ombligo.



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