Películas Olímpicas 2

Hoy sí, hoy se inician los Juegos Olímpicos en China. Y sí, se siente en el aire: al menos aquí en Santiago está tan contaminado como en Beijing. Hace un par de días Miguel hizo su selección de películas deportivas y yo, aunque sin las cotas de irreverencia de nuestro blogger, no quiero quedarme sin contribuir a la causa.

Arriba, una de las mejores películas filmadas por Oliver Stone, Un Domingo Cualquiera. La escena precisa colgada es la del discurso de Al Pacino en el entretiempo del partido final, en la mejor tradición de los discursos deportivo-inspiradores (y en la de los discursos de Pacino).

Es curioso lo que pasa con el fútbol americano ¿han intentado verlo? Es una idiotez, pero en el cine ha sido retratado con suficiente convicción, cariño, dedicación y talento para que uno hasta crea que es un deporte. La película de Stone debe ser el mejor ejemplo del cine sobre este juego. Otro ejemplo es la comedia fome pero disfrutable The Longest Yard, esa mezcla de película deportiva y de prisión protagonizada por Adam Sandler. En el plano deportivo, el film contiene algunas escenas de acción dentro del campo muy bien conseguidas, tanto que me sorprende que Peter Segal no haya incursionado en un genero más movido después de este ensayo.

A propósito de Sandler, el comediante tiene una larga relación con los deportes dentro de sus películas. En The Waterboy era el aguatero de un equipo de la NFL, y en uno de sus primeros protagónicos en el cine, Happy Gilmore, era un jugador de hockey que ponía sus habilidades al servicio del golf.

Si hay un realizador con una fama desproporcionada en relación a lo escasas que son sus buenas películas, ese es Steven Spielberg. Pero en el 2005, con Munich, demostró que cuando está realmente implicado en el proyecto y no lo utiliza sólo como un vehículo de producción de dólares, actualmente es capaz de hacer grandes cosas. Esta película es lejos lo mejor que ha firmado Spielberg, y aunque no es una película deportiva, su trama se dispara (nunca mejor dicho) a partir de unos juegos olímpicos, los de Múnich ‘72.

Para finalizar, un film que no nos puede dejar más cerca de las actuales olimpiadas: la película china Shaolin Soccer, ese magnífico divertimento escrito y dirigido por Stephen Chow en torno a un grupo de desadaptados maestros del kung fu que se ponen a jugar a la pelota.




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