Pablo Larraín y sus “incendiarias” declaraciones

Pablo Larrain
Pablo Larraín, director de “Fuga” (2006), en entrevista a EFE difundida en diversos medios, ha hecho unas declaraciones que a más de uno les parecerán odiosas, viniendo de quién vienen: un sujeto que, a decir de algún malintencionado, hace cine gracias a que su padre, dirigente emblemático de la derecha chilena, es un tipo tremendamente poderoso.

“En Chile, la derecha es responsable directa, a través del Gobierno de Pinochet, de lo que pasó con la cultura en esos años, no solo con la eliminación y la no propagación de ella sino, también, en la persecución de autores y artistas”

A pesar de que los que se tendrían que enojar con estos dichos son las personas de derecha, los tíos de Larraín y amigos de la familia que siempre lo apoyaron en todas sus “locuras”, creo que a quienes más roncha les sacará oirlas es a la gente que se siente de izquierda(s). Y es comprensible que así sea, pero no por eso deja de tratarse de un tema más bien de resentimientos: cómo no le va a dar rabia a algunos ver a un hijito de papá facho haciendo de portavoz del pensamiento progresista.

Sin embargo, no creo que ese sea el (mayor) problema relacionado con Larraín y sus dichos, y me gustaría discutir un poco esto (si alguien por ahí anda de ánimo). Lo que veo acá es, en primer lugar, un movimiento estratégico de Pablo Larraín para validarse como artista. Puede que Pablo crea en lo que dice, pero eso no quita que el hecho de decirlo sea estratégico, y en ese sentido cochino. Porque el realizador no está diciendo “mi papá es un hijo de puta”, no está asumiendo que su padre fue cómplice en su momento de la aniquilación selectiva de personas, y que en la actualidad continúe siendo responsable parcial (por acción y omisión) de múltiples males sociales; de hecho, ni siquiera asume su propia posición dentro de nuestra sociedad: la del cineasta chileno con la ópera prima más cara jamás filmada en la historia del país y con una campaña de marketing de proporciones inéditas para la realidad del cine local. En sus declaraciones no hay ni reinvindacación ni renegación de su status de privilegiado; su crítica, superficial e impune, no contempla que él mismo, como cineasta, es producto de aquellos a los que dirige sus dardos con tanta facilidad, apoyado en lugares comunes que ya a nadie molestan ni importan mucho. Pablo Larraín no asume que es Pablo Larraín.

pablo larrain

El otro problema es la sospecha inevitable: la derecha chilena hace rato que ha estado buscando posicionarse en diferentes áreas que antes eran patrimonio de la centro-izquierda. ¿No será esta otra de esas inteligentes movidas? ¿Acaso el financiamiento de “Fuga” no tiene nada que ver con los amigos del papá de Pablo? Yo no lo sé, pero no puedo dejar de sospechar. Después de todo, la gala de estreno de dicha película parecía cónclave nacional de la UDI: estaban todos los que son alguien dentro del partido ultraderechista de Chile. Y lo siento, pero es Pablo Larraín, el hijo de Hernán Larraín, y nadie se las lleva pelá. Si fuera Juan González no lo criticarían por cualquier cosa que dijera, por estúpida que sea, pero no hubiera podido rodar a los veintitantos una película pésima de más 1 millón de dólares.

Otra de las frases para el bronce de Pablo:

“La derecha en el mundo no tiene mucho interés por la cultura y eso revela la ignorancia que probablemente tienen, porque es difícil que alguien disfrute o se encante con cosas que no conoce”

Menudo análisis el de Larraín. Parece que dijera: oigan derechista (tíos, primos), ya poh, pónganse las pilas con la cultura. Y no se trata en absoluto de eso: la gente de derecha es muchas veces gente con un gran bagaje cultural. Tienen los medios y el tiempo para proveerse de conocimientos inútiles y de diversiones que son inpensables para un pobre. Pero a la derecha, a la parte derecha de la asamblea popular digamos, a los conservadores, no les puede interesar difundir la cultura, es decir, las artes, el pensamiento libre, la reflexión crítica. No es sólo que el arte te hará libre (que también es), sino que sobre todo el arte es algo improductivo: el artista no cosecha papas ni limpia baños. El pobre no puede darse lujos y menos el lujo de pensar. La derecha, por definición, no pretende, no quiere, no tiene como norte cambiar el orden de las cosas, y este orden, el del arte (de la “cultura”, como le dicen ahora) es uno de los más viejos.

En fin ¿Cómo van a dar ganas de ir a ver las películas de un cabro que dice tanta lesera? Es decir, decir leseras no es el problema, hay grandes, grandotes, que se han dedicado y se dedican a eso; el problema es decir leseras y poner cara de que tus palabras están revolucionando al mundo. Me pregunto si Larraín sigue contando con la asesoría comunicacional de Extend (empresa que se encargó de dichas funciones cuando Pablo estaba dedicado a “Fuga”) y si estas declaraciones, que a decir de algunos malpensandos, son para que alguien vaya a ver sus películas, son casuales o meditadas con precisión. Uno de los taglines de Extend es Nos identificamos con nuestros clientes. Nos ponemos en su lugar y el de sus públicos. ¿Cual es el público al que apela el cine de Larraín?

alfredo castro

Tony Manero“, la nueva película de Pablo Larraín, se estrenará durante el próximo SANFIC (19 al 25 de agosto próximo). El guión del film es del mismo Larraín junto a Mateo Iribarren (con quién escribió “Fuga” y cuyo último trabajo para el cine fue “Che Kopete: la película”) y Alfredo Castro (que también protagoniza).




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Comentarios

Debe ser bacan ser Pablo Larraín, te crees un artista intelectual revolucionario antisistémico y sostienes el mismo discurso que un niño de 12 años que se intenta tomar su colegio culpando a los demas de los males que lo aquejan (aunque el crea que son los males del mundo) y con un nivel de razonamiento que no llega más alla del “porque sí”. Debe ser rico poder vivir de lo que roba tu papá, así como debe ser rico ser el hijo del chico e’ las cumbias, famoso lanza internacional, y no tener que alienarse (aunque sea un poco) día a día. Debe ser maravilloso autoconvencerte que lo haces bien y recibir los aplausos de los palurdos y complacientes amigotes tuyos y de los críticos pagados por los medios que controla tu padre.
La primera frase no puede venir de él, y menos en el año 2008, a menos que se la digas a alguien que estuvo congelado o en como los últimos 20 años. No dice nada nuevo, ni nada que ya no sepa todo el mundo y olvida lo cental, la derecha (o los conservadores) sigue sin propagar la cultura (no es que no le interese imbecil) porque la ve como un patrimonio de clase que aún la logra distinguir de toda esa montonera de rotos con plata que se instalaron como vecinos tuyos. ¿Por qué o sino 3/4 partes de la gente que vive del arte (en la manufactura) son cuicos insípidos sin talento? Carmen Aldunate, María Gracia Subercaseux, Benito Rojo, Gonzalo Valenzuela, etc, etc. Todos viven del tío rico que aplaude sus berrinches burgueses en donde expresan sus sentimientos (¡Como si a alguien les importaran!) y compran sus cuadros rojos o verdes o adefecios para decorar la muralla de la piesa de la nana.
El en segundo comentario pablito si que te las mandaste, ¡campeón!. Bajo tu lógica la gente no se puede interesar y gozar con lo que no conoce. Así pues el proceso de educación en general no existiría porque como los niños no conocen nada nunca se emocionarían ni disfrutarían sus pequeños descubrimientos por lo tanto vivirían en la ignorancia para siempre; más aun tu comentario tiene un error social sustancial, las masas oprimidas empobresidas gracias a tu papi jamas llegaría a disfrutar el arte pues nunca han tenido acceso masivo a este por lo que de tu comentario se podría desprender que los más ignorantes de todos han de ser los pobres y a la vez lo más incapaces de emocionarse con tu arte. entonces ¿quien disfruta la cultura, si por un lado la derecha rica y las masas oprimidas son ignorantes y a los rotos con plata de la clase media no ha llegado el arte monopolizado por los conservadores? La respuesta es clara, solo tú. Te felicito, sigue disfrutando de tu propio arte (que sería lo mismo que masturbarse pero con mucho dinero de por medio)

Es como votar por el NO, pero con veinte años de retardo.

Complicado este asunto.
Larraín es un hipócrita, qué duda cabe, al referirse en esos términos bobos y burdos al consenso intalado sobre lo que fue la Dictadura. La separación de aguas que hace implícita entre él y ese mundo oscuro resulta derechamente insultante y provocadora para alguien que tuvo la “suerte” (no como él, pobrecito!) de saber qué estaba pasando en Chile mientras Pablito y sus hermanos disfrutaban del asado dominical en el fundo en la sexta región. Pero lo más terrible de todo es que sus palabras TAMBIEN generan odiosidades en la derecha, como lo atestigua el comentario que posteó Sandra unos días atrás, sobre este mismo personaje. Esta doble afrenta a la izquierda y a la derecha por igual, esta doble repugnancia presentada en los comentarios de ambas “sensibilidades” políticas, refleja muy bien, me parece, lo que Larraín y el mundillo administrativo-cultural del Estado y el mercado en en Chile quieren comunicarnos con toda su hipocresía: un festín sin complejos de postideología y consenso, articulado en torno a “ideas fuerza” de niños de 10 años como “la Dictadura es mala”, “la Cultura es bacán”, “sería lindo reconciliarnos, no cierto?” y, el peor de todos, “no sabíamos (sólo éramos técnicos y profesionales trabajando por reconstruir Chile), no entendíamos (éramos muy chicos)”.
Afortunadamente para mí, y para muchos otros que se sienten de izquierda (aunque qué diablos será eso hoy día, digo yo), toda esta basura neoliberal autocomplaciente me quedaba absolutamente confirmada por el fenómeno que produjo la ópera prima de Larraín. Todo cerraba, todo calzaba y daba, en alguna medida, algo de esperanza: consenso, falta de crítica, complacencia y dinero NUNCA harían una buena película. Pero, qué pasa ahora? Larraín va y estrena Tony Manero en la Quincena de Realizdores en Cannes y el presidente del juado dice que es la mejor de las películas que vio… En mi más absoluta honestidad, debo confesar que sería para mí una gran derrota en términos de convicciones que la cinta fuera realmente una gran película. Me resultaría muy incómodo que alguien con la desfachatez suficiente para mandarse ese comentario triunfara haciendo un cine de calidad… Pero tampoco me sorpredería: tarde o temprano, ese monopolio que alguna vez tuvo o creyó tener la izquierda sobre el juicio y la comprensión de un verdadero arte, amparado en su pretensión crítica, revolcionaria y contestataria, va a desaparecer y también es bueno que lo haga. No es más estúpido que creerse con el derecho a conservar un patrimonio cultural tradicional sin que nada cambie mucho, como sería el discurso conservador.
Creo que Larraín como personaje nos pone frente a ese conflicto de una manera brutal: podemo seguirlo odiando si hace una buena película? Yo creo que sí, pero ya no en un odio a lo Nobel v/s Borges, en que uno de los bandos se arroga el derecho de la superioridad moral que “ensucia” una obra magistral. Sea buena o sea mala su obra, a Larraín hay que destestarlo simplemente porque encarna una forma, una estilo de hacer las cosas cuya legitimación descansa en la abyecta y muy altanera complicidad entre Mercado, Estado y Cultura, rostro triunfal de la era Lagos, que nos sume a todos en ese espacio tibión y estúpido del consenso.

Ante un post tan bien situado (digo en relación a la contingencia de las palabras de Larraín, pero también respecto al problema del arte en general), el comentario de Osorio es francamente lamentable (no entendiste nada).

Sobre Tony Manero y la posibilidad de que sea buena: siempre habrán directores detestables que tendrán su minuto de gloria, por menos merecida que sea. Me pregunto si su eventual calidad logrará traspasar el filtro crítico que estas declaraciones no han hecho sino espesar. Mi predisposición, como la de tantos enronchados, será especialmente mala.

Defiendo a Osorio. Por qué es lamebtable? Me parece que su argumentación, aunque un poco maniquea, resalta un punto fundamental del proceso artístico de Larraín: su insoportable auterreferencia.

Pues porque el formato “carta abierta” que escoge Osorio (esto de hablarle a “Pablito” envalentonado, como si lo tuviera enfrente), aparte de sonar como a un Kike Morandé de izquierda, es el complemento a la autoreferencia de Larraín (que por otra parte no sé si es su rasgo más insoportable, porque de autorreferencias el cine es templo).

El problema es otro: Osorio torpemente (deduciendo cualquier cosa del segundo extracto de Larraín) extravía en un “cabro que habla leseras” (como dice Santander) lo que el post acababa de “situar”: la doble incomodidad, para derechistas e izquierdistas, de este personaje que refleja el triunfo (mediático al menos) de la derecha-liberal-populista-concertacionista. Sólo con tamaño consenso se puede decir tanta lesera.

P.D para Santander: no creo que el arte tenga que ser masivo para SER (como si hasta entonces estuviera vedado en la propiedad conservadora cuya función histórica es impedir su difusión). Un grupo minoritario (élite incluso), cultivador o público de cierto arte, no necesariamente son los ricos o los fachos.

Somos nosotros, padre? somos nosotros?

Joaquín al igual que larraín habla y no dice nada, salvo que el primero usa más palabras que el segundo, justificar el no entender nada por el estilo que se utiliza es buscar un ataque a algo sin saber que decir, o como si se sintiera aludido dentro de lo artistas sin talentos financiados por sus papis.

todo esto sería muy interesante si no se cayera en cosas como:

“Debe ser rico poder vivir de lo que roba tu papá”

“Debe ser maravilloso autoconvencerte que lo haces bien y recibir los aplausos de los palurdos y complacientes amigotes tuyos y de los críticos pagados por los medios que controla tu padre”
“Pablito y sus hermanos disfrutaban del asado dominical en el fundo en la sexta región”

Por que se banaliza el diálogo. y se cae en lo mismo que se odia.

CUANDO EL PROBLEMA DE FONDO ES…

“debo confesar que sería para mí una gran derrota en términos de convicciones que la cinta fuera realmente una gran película. Me resultaría muy incómodo que alguien con la desfachatez suficiente para mandarse ese comentario triunfara haciendo un cine de calidad…”

Celine, Borges y hasta podríamos decir que Homero son artistas de tendencia conservadora, y al mismo tiempo son clásicos absolutos que han alimentado la tradición literaria y lo siguen haciendo. Estamos de acuerdo acerca de lo que representa Pablito Larraín y lo asqueroso que es ver una pelicula tan mala como FUGA y saber que costo un par de pianos de cola, en un país en que hay muy pocos, y ni que decir donde estan casi todos. Sin embargo me parece mas interesante centrarse en la expectativa que genera “Tony Manero”, me parece más interesante pensar si tendremos la madurez para asumir su “posible calidad” o valor como film, pero por lo que sabemos Larraín dio un giro bastante sospecho, de filmar una opera prima horrible y obscena (presupuestariamente) a filmar una “Indie”. En fin esperemos a ver “Tony Manero”, por mi parte desconfio totalmente de Pablito Larraín y espero confirmar con su próximo film que sin Alfredo Castro el hombre no es capaz de mucho.

es raro este gallo de Larraín, porque anteriormente criticó el hecho que en su país (uno distinto al nuestro seguramenente) la gente no veía las producciones locales (y deslizaba sutilmente una crítica a la capacidad intelectual local). No se si ofendiendo al público se logren mejores resultados, pero estoy seguro que a Fuga le fue “mal” (algo más de 100 mil espectadores) porque era aburrida y no por culpa de la estupidez. De todas formas, pensando ya, y al igual que todos los hombres detras de los post, mi predisposición a Tony Manero no es de lo mejor.

El problema de mi sobrino es que su pelíula “Fuga” es una mierda… por lo mismo, no les recomiendo ir a ver Tony Manero, no alimenten sus ganas de hacer cine. No.

Bueno… cual fue la ultima película de Izquierdas del cine chileno, Tierra Prometida de Littin (1973)? El cine chileno al menos desde el 90 que se ha desarrollado en una alianza ESTADO-MERCADO-DERECHISMO- CONCERTACIONISMO
Desde las comedias picarescas de Quercia, pasando por el oficialismo de Wood, hasta la pena con plata, y la irreflexividad de algunos jóvenes talentos. Larraín es sólo un actor más dentro de un panorama más o menos homogéneo en cuanto a ideología cinematográfica. Con bastante poder por lo demás porque una de las principales actividades de los hermanos Larraín es la de productores, y plata tienen, o al menos la facilidad para conseguirla. Viéndolo así si Tony Manero es medianamente buena, o al menos, mejorcita que la pésima Fuga (tener a Castro y el jurado de cannes como avales no es poco), Larraín se convierte en uno de los personajes más interesantes del panorama cinematográfico chileno, por su poder, su desfachatez, su lobby y sobre todo por las alérgicas reacciones que produce. Aún así no me tinca Manero, no bien la veremos en el SANFIC.

no se trata de madurez, sino de estómago y ahí está la diferencia que veo yo dentro del panorama que pinta roberto: no es lo mismo quercia que larraín, porque no es lo mismo un tonto + simpaticón + negociante + concertacionista (o sea facho x1), que un tonto + pretensioso + negociante + facho (digamos facho x3). resolviendo la ecuación queda pretensión + 2facho frente a simpaticón… o sea no hay donde perderse en cuanto a estómago se refiere, otra cosa es la calidad del cine que hagan que es un asunto menor en este contexto (aunque prefiero a rudolphy haciéndose el lindo culiando a destajo que la cara de imbécil de vicuña volviéndose loco con una melodía de my first sony…)

AMARGADOS-ENVIDIOSOS-IGNORANTES

pero sobre todo TRISTES

Que importa lo que un director dice o no dice fuera de la sala (ocupando sala como cancha en la gerga futbolista). El tipo hace peliculas y eso es lo único que nos tiene que importar, por lo menos en un blog de cine. Cuando vi el trailer de fuga me entusiasmé, la fui a ver y deje de estarlo. Ahora estrena Tony Manero y a pesar de los buenos comentarios, no me entusiasma. De todas maneras la voy a ir a ver, si la peli es buena, bien por él, es mejor director de lo que pensaba, si no, para la tercera supongo que espero el Dvd. Eso es todo, por ahí nombraron a Borges, se me viene a la cabeza Leni Riefenstahl, tan enorme directora como Nazi, no me parece sano que se mezclen las cosas, su trabajo es lo unico que se le debería poder criticar.

Si convendremos todos en que Pablo Larraín es un pésimo cineasta, cuando no le toca colocar ideas sino la plata, parece tener mejores aptitudes. Así, produjo en 2007 La vida me mata (S. Silva), una de las buenas películas hechas en Chile, curiosamente aún no criticada en este blog, pero que al “especialista” René Naranjo invitó a “pensar en el tímido inconsciente gay de las últimas ficciones criollas” (The Clinic, n.222). ¿Será que Larraín quiso financiarla para abuenarse, ya no sólo con la política chilena, sino con la diversidad sexual (o, en realidad, con cierta élite homo…génea)? Mal pensados.

nada como tony manero

nada

excelente

MUERANSE DE ENVIDIA

Qué onda aldo munoz? es como el fan número 1 de Pablo Larraín… y sabe 11 palabras.

quiero decir que podría extenderse un poco en sus ataques/denfesa de larraín…

Resentidos del carajo



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